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Rezo a Santa Cuarentena

Por mi priviliegio, 
por mi privilegio,
por mi gran privilegio
[con golpes sobre el pecho y ojos bien cerrados],

por eso ruego a Santa Cuarentena, siempre del Rosario...

Imploro a la Suprema Constelación de los Dolores,
de misterios encarnados en las dádivas de la irracionalidad,
arráncame estos insomnios de papel que me acartonan en el palacio de las penumbras. 


Santa madre de los llantos, 
protectora de las águilas, los nopales y las trajineras, 
guardiana del esqueleto de las almas y las ánimas en los mercados de la tristeza.

Oh, protectora de las lumbres que esperan a sus muertes...
Apiádate de mi neurosis y consuela mis constradicciones. 

Hágase tu voluntad y líbrame de todo monstruo patriarcal. 

MIZO

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