Ir al contenido principal

Fragmentos de "La cronología de los días y la inutilidad de mi te amo"

Te amo y con eso (¿eso?) no pretendo solucionar nada ni algo; si no hacer una intervención en la arena de tu vida, el mapa de tus instantes, las luces de tu risa y la constelación de tu dolor; que haga sentir que este lado y esta frontera, aunque permanece, sus límites son curvas y se cruzan entre los tuyos como cuando los dedos de tu mano se trepan en los espacios vacíos de la mía. Ay, tu mano, me duele que te duela porque...

Parpadeas, bostezas, roncas, ruges, gritas, tocas. 

Tiemblo. Sí, quizá sea terremoto, quizá tornado pero también mar. 

Te amo y con eso (¿eso?) no pretendo solucionar nada; se trata de que somos líneas, ondas, lados y fronteras. Se trata de que avanzamos y algo se aleja. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Raudal

Te aspiro en la espera interminable del hilo tendido frente a mí, inánida presencia, triángulos perdidos, ruido ingobernable que cabalga hacia mis furias sedientas,  mientras los abalorios de arena se entierran en tu boca. 

Ajolotitos negros

¿La soledad? Un juguete,                          papalote vagabundo; cisne de papel humedecido por un ramo de temblorosas tristezas que retum-                          que-tumban sobre los habitantes del espejo, insaciable par de ajolotitos negros; rebelde ahogado en los lívidos pétalos de alguna lengua áspera, carcelera de los gritos                                              y el parpadear azucarado de una palabra                                                                          ...

Callerías y privilegios

El tiempo se evapora en la tardanza de un semáforo; juego tricolor de promesas, de esas que se venden en banderas. Pedalea una guerra entre los metros despistados y las rieles oxidadas. Entre el sudor de las prisas y el coraje de los olvidos, se asoma una lata que suena; son semillas y monedas de hambre que cantan mientras el fuego vuela como gasolina sobre caderas. El sol, de rayos invisibles, indestructibles y omnipresentes, pintarrajea las pieles que no se miran en los anuncios. Un vidrio empapado como una cara escupida, una bolsa rota por la lluvia, una almohada abandonada, un sandwich con hongos, una noche con camas de periódico o sólo un mal recuerdo: -Ahorita no tengo. -Pa' la vuelta. Le pega el aire, el acondicionado,                             acondicionador,                                     ...