Ir al contenido principal

Conversaciones: lados y puentes

En algún lugar leí, creo que fue en el capítulo 62 -¿o 68?-, que los puentes no se sostienen de un solo lado.

-Yo te diría que no tienes la más mínima idea de lo que es un puente. Corrijo, que sólo conoces una forma de puente.

-Estoy poco interesad en discutir sobre los puentes pero, sean como sean, no pueden ser sólo de un lado. 

-He visto de tres, cuatro, seis, diez lados... Si se puede de muchos, se puede de uno solo.

-También se puede de dos. 

-Se puede de uno.

-Quizá ya no sería un puente. No todo tiene que ser un puente. 

-Para mí sí es un puente. 

- Ah, ¿por qué?

-Trataré de dibujarlo. 

-¿Quieres papel y pluma?

-No.

-¿Lápiz?

-No, así está bien. Mira, aquí hay un lado


y aquí hay otro. 












-Ajá...

-Ok... Hay dos lados; conste que lo estoy haciendo de dos porque dijiste que se podía de dos y sólo quiero demostrar mi versión tomando tu idea... Entonces, hay dos lados y se construye -poco importa quién, si es que es alguien- un puente para llegar al otro lado. 

-Te sigo

-¿Segur? Dame chance, ahorita lo dibujo...
-Eres terrible dibujando. Eso sólo contribuye a que siga pensando que eso no es un puente.

-Espera. ¿Ves ese espacio?

-Mmm, es muy pequeño pero sí.  

-Espera, ahí viene. Ese espacio es para que quien quiera llegar, salte. 

-Está bien pero, ¿cuál es el punto de que alguien salte? Es decir, ¿qué tiene que ver eso con que existan, o más bien digas que existen puentes que sólo se sostienen de un lado. 

-La idea del puente es llegar al otro lado.

-Un puente no se sostiene de un sólo lado. Afirmo y reafirmo mi idea, pero puedo vivir con la tuya y, aunque no pudiera, está bien. 

-Ah... ¡Es que no habías visto que tenía columnas!
-Es un puente inconcluso. Las columnas implican a otros lados y uno de tus lados, digo tuyos porque después de todo tú los dibujaste, es demasiado egoísta. 

-¿Esperabas que se sostuviera sin columnas?

-No esperaba nada. Un puente no puede ser de un sólo lado y, por eso, lo que has estado haciendo es un puente inconcluso, en potencia -si quieres que lo pongamos en términos positivos-. 

-Nadie dijo que sería un puente terminado. 

-No es un puente.

-Lo es.

-No.

-Pero se puede saltar...

-No se trata de llegar sino de que los dos lados estén conectados. Los saltos son buenos y necesarios, caminar cansa y correr harta, hay que saltar. Sí, eso sí, hay que saltar. 

-¡Pero se salta!

-Al vacío. ¿Y si no se llega con el salto? Puede ser muy alto pero poco largo... 

-¿Qué tiene el vacío? 

-Sin comentarios.

-Lo peor es que no haya nada...

-Sin comentarios. 

-Puedes volver a subir.

-¿Para volver a saltar al vacío y caer, subir, saltar, caer, subir, saltar, caer, subir?

-Sí, hasta llegar. 

-Pero el otro lado... Ese lado. 

-¿Qué tiene?

-Es una isla. 

-Estamos hablando de puentes, no de islas... 

-Pero, si sólo se sostiene de un lado, el otro lado, ese lado, es una isla. ¿Por qué un lado sí y el otro no? ¿por qué hay que saltar para llegar? ¿por qué debe ser esa la condición? ¿por qué no puede simplemente poner ese otro tramo para que sea un puente? ¿por qué no puede ser un pinche puente? 


Se levantaron, 
                       saltaron,
                                      cayeron,
                                                    subieron. 

-Oye, ¿viste que subimos?

-Me atormenta porque un puente no se sostiene de un sólo lado. 

-La felicidad tenía que ser otra cosa.

-Sí, "una caída interminable en la inmovilidad". 

-Tiemblas como luna en el agua.

-Un rayo nos ha partido los huesos en el puente.



                                          

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Raudal

Te aspiro en la espera interminable del hilo tendido frente a mí, inánida presencia, triángulos perdidos, ruido ingobernable que cabalga hacia mis furias sedientas,  mientras los abalorios de arena se entierran en tu boca. 

Sepulcral

Searching in the prints of animal life; those whispers of sand, of holding hands of the dead and my friends. Away. Oh, there, the plains and the stars laugh at me for the lost and the time that went to somewhere, in between the lines of dirty hands, old books and hot pens. Oh, that nights of rough beds, mountains of bodies searching souls and some angels' dust in the eyes. People. I'm forgetting (that feeling). The touch. And the hug. The frozen voice and images that fly through wires. I miss the tongues, unprisioned by wines and the sound of bottles, emptied by words.

Leer al cielo

Era de noche y Lua ladraba. Se camuflaba con las sombras y los gatos. Sus ladridos eran mi camino; creía que me llevaban de los oídos, pero no; sólo me acompañaban a la catástrofe. Como siempre, testigos de mis intentos suicidas. Llegamos al monte. Con mis orejas desnudas y mis ojos nublados, busqué. Arranqué las flores y desenterré las piedras. No hubo espectáculo de nada, pero la nostalgia se lució; desfiló con sus plumas empolvadas y los aluxes bailaron. La humedad trazó su cauce y, sobre una hoja de palmera, llegamos a una entrada. Pudo ser cualquiera, pero era la de un templo silenciado. Aún de pie; sobre sus muros desgarrados, sus códices desaparecidos, figura desequilibrada y sin rastros de un color. Lloramos. A lo lejos, allá arribita, las estrellas contaban historias indescifrables y yo, ante la dictadura del sonido, escuchaba. Si algo no sé, es leer al cielo.