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Universitaria en Coyoacán

Juego de sombras;
palacio de bongs;
risas y monchis...

Los pliegues de la cortina;
semblanza de una millennial...
Veo a La Plata en el espejo;
la cruzaré en mi peregrinar hacia Montevideo.
Camino sobre el agua y careceré de testamento; lo aprendí en la Cineteca.

Resignifico canciones en el vaivén de significantes, 
ciudades de sentido. 

Tranqui, tronco...
Deja las correas, que estas caderas son libres de ser;
han roto y quemado las cadenas,
los muros de hierro y los candados de marfil.

¿Mis amigas?
Fundiéndose con el mundo, sin señal, enamorándose (más) y con trabajo(s).
Lejanas y perdidas, entre la lumbre de los abismos neoliberales y el placer de no-recordar-me.
No hay paloma mensajera que las encuentre;
ni me gustan las aves.
[Las niñas perdidas]

Me fumo la teoría antropológica;
la quemo bieeen rico...

¿Y la Praxis? 
"Ah, no sabía que había convocatoria para el club de los binomios"

Llegaré con estas botas hasta la Patagonia. 

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