Ir al contenido principal

II. Flores: Venecia


II. Flores: Venecia
Quiero esas acarameladas en macetas,
esas enbalconadas,
entre luces y ropa húmeda.
Las quiero para un abrigo,
para una vajilla en la cual servir y beber café,
para escribir en sus pétalos que me gusto
y que también me gustas,
para ponérmelas en el cabello y desafiar la temporada,
paralelo a este invierno que,
aparentemente,
aquí,
les desilusiona. 


Pd: quiero vino.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Ajolotitos negros

¿La soledad? Un juguete,                          papalote vagabundo; cisne de papel humedecido por un ramo de temblorosas tristezas que retum-                          que-tumban sobre los habitantes del espejo, insaciable par de ajolotitos negros; rebelde ahogado en los lívidos pétalos de alguna lengua áspera, carcelera de los gritos                                              y el parpadear azucarado de una palabra                                                                          ...

Raudal

Te aspiro en la espera interminable del hilo tendido frente a mí, inánida presencia, triángulos perdidos, ruido ingobernable que cabalga hacia mis furias sedientas,  mientras los abalorios de arena se entierran en tu boca. 

Feminisma

Derrumbaremos aquellos muros feminicidas de nuestras voces, nuestras ideas, nuestras cuerpas, nuestras vidas. Haremos de las calles nuestra antorcha y con ella arderemos hasta arrasar con el patriarcado, los rosarios que iluminan sus capitales y esa (su) burguesía (que aunque se vista de friendly , burguesía se queda). Jamás un "gracias" para un milico, ni para una mujer blanca que genera plusvalía de manos y cuerpas morenas. Jamás un perdón para cualquier hombre que no destruya los machos que le gobiernan (y carcomen el corazón). Hacia la femisma y, por favor, mucho más allá...