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Humana rota: crónicas.

Ahora sé lo que se siente que los ojos se conviertan en cascadas, 
que me mientan en la cara mientras me envuelvo en el amor, 
que secuestren el aire y las luces que me habitan.

Subo y bajo las escaleras del interminable abecedario de mis emociones, 
cubiertas por lo “pos”, lo “de” y lo “neo”.

Solía ser buena olvidando; me llenaba la cabeza y me vaciaba el corazón. 
Llenaba mi cama, de voces y cuerpos. 
Vaciaba mis cajones, de cartas y fotos.

Nada más moderno que esta clase de binomios. 
Ahora entiendo,
el “subdesarrollo” latinoamericano viene de la frustración de no poder separar-se: 
“Pienso tristeza”
“Siento colores”

En esta serie de días, sólo me tengo a mí. Vaya, es bastante… 
En esta serie de días, ejercito la respiración bajo el agua.

Ps: _ _ _ _ _ 


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