He pensado, construido y destruido puentes. He sentido como mis pies se hunden en ese tramo y no hay de dónde agarrarme. Por un lado, está el abismo y, por el otro el abismo.
¿La soledad? Un juguete, papalote vagabundo; cisne de papel humedecido por un ramo de temblorosas tristezas que retum- que-tumban sobre los habitantes del espejo, insaciable par de ajolotitos negros; rebelde ahogado en los lívidos pétalos de alguna lengua áspera, carcelera de los gritos y el parpadear azucarado de una palabra ...
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