Ir al contenido principal

Cartita:

Hoy, al igual que ayer, te extrañé tanto. Pienso que probablemente mañana será igual pero tú sabes mejor que nadie que mañana será otro día; ambas estamos al tanto de que eso puede decirse e interpretarse desde una actitud muy pesimista o muy entusiasta. En esta ocasión, se trata de una triste y bonita mezcla de las dos...Independientemente de eso, escribo lo que escribo con el corazón -o lo poco que conozco y experimento de éste, que soy yo-. 

Hay tanto de mi vida que también lo fue de la tuya y tanto de la tuya que también lo fue de la mía. Por eso hay tantas cosas que me llevan a un momento tuyo, mío, nuestro, ajeno pero compartido, compartido pero ajeno, lejano pero cercano, cercano pero lejano. Y así de cosas, amiga...

Cada día hay más de ti que hace que los días tengan un tinte nostálgico del cual no sé cómo deshacerme o quizá no sé cómo vivirlo porque estoy cansada de ignorarlo, de no tener espacio para sentirlo, para sentarme a llorar porque no cultivé lo que ahora está marchitado y, de alguna forma, intento regar con palabras y virtualidades, que no sé cómo funcionan. Lo que sí debo confesarte que me parece curiosísimo es que no ha habido tintas ni papeles; antes no conocía una forma auténtica de de escribir que excluyera esos elementos. Ahora todo es tan diferente, ¿verdad?

No me lees y te extraño. Te escribo y sé que no es en vano pero no sé en dónde quedan mis sentimientos traducidos y vertidos en estas cosas (¿spam?) Tal vez di por sentado que no me leías; preferiría que lo hicieras y no me contestaras porque al menos podrías saber cómo me siento (¡tremenda egoísta!). 


Twitter es muy atractivo cuando me siento mal, entonces recurrí a sus recursos para escribir un poco y dar pena, quizá (I've never mind bout that, mate. C'est vraie). Esa onda es muy fragmentaria y por eso reproduzco su lógica, intacta, no es plagio porque me autocito: 

"He tenido la dicha de conocer a las personas más maravillosas del mundo, el resto son historias."
"Hoy quería contarte muchas cosas como que ya no estoy obsesionada con Borges como cuando tenía 16, que cada día amo más escribir pero lo"
"...hago menos, que pienso que las utopías están construyéndose en diversas latitudes, que te quiero desde los cuatro, que ya casi no me drogo"
"...que he descubierto las bellezas de los acentos sureños, que algún día retomaré Lo que el viento se llevó, que puedo saludar de nuevo a tu"
"...Dios, que estoy profundizando en vivir el amor, que extraño terriblemente el ballet y bueno, que mañana será otro día"
"Ps: El tiempo es la trampa más perfecta de todas: no se trata de "algo" sino de ti, de mí, de nos..."  
Tu indiferencia es la que más duele de todas y la que más me ha enseñado lo que otras personas sólo han reafirmado. Aquí estoy y estaré, esperando un mensaje de vuelta.


Ps: Ya no uso tantos paréntesis y soy más breve. ¿Consideras que he mejorado?

Un abrazo
https://www.youtube.com/watch?v=dZDF-ZLmGNc 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Raudal

Te aspiro en la espera interminable del hilo tendido frente a mí, inánida presencia, triángulos perdidos, ruido ingobernable que cabalga hacia mis furias sedientas,  mientras los abalorios de arena se entierran en tu boca. 

Ajolotitos negros

¿La soledad? Un juguete,                          papalote vagabundo; cisne de papel humedecido por un ramo de temblorosas tristezas que retum-                          que-tumban sobre los habitantes del espejo, insaciable par de ajolotitos negros; rebelde ahogado en los lívidos pétalos de alguna lengua áspera, carcelera de los gritos                                              y el parpadear azucarado de una palabra                                                                          ...

Callerías y privilegios

El tiempo se evapora en la tardanza de un semáforo; juego tricolor de promesas, de esas que se venden en banderas. Pedalea una guerra entre los metros despistados y las rieles oxidadas. Entre el sudor de las prisas y el coraje de los olvidos, se asoma una lata que suena; son semillas y monedas de hambre que cantan mientras el fuego vuela como gasolina sobre caderas. El sol, de rayos invisibles, indestructibles y omnipresentes, pintarrajea las pieles que no se miran en los anuncios. Un vidrio empapado como una cara escupida, una bolsa rota por la lluvia, una almohada abandonada, un sandwich con hongos, una noche con camas de periódico o sólo un mal recuerdo: -Ahorita no tengo. -Pa' la vuelta. Le pega el aire, el acondicionado,                             acondicionador,                                     ...