Ir al contenido principal

Seamos peces

Ábrete, boca.
Ábrete, boca, sobre la mía. 
Sobre la mía, ábrete, boca. 

Seamos peces.

Hagamos burbujas en el navegar;
en la víspera de los amores líquidos, 
la economía derramada, 
el dinero evaporado -como las charlas en los colectivos- 
y los golpes de estado sin milicos. 

Seamos peces.

Nos quitaremos todas las capas. 
Una tú; otra yo... 
Otra vez tú y luego yo. 

Nos quiero sólo con este núcleo ardiente: piel morena,
recuerdo de nuestro sol y nuestros mares.

Ábrete, boca. 
Ábrete, boca, sobre la mía. 
Sobre la mía, ábrete, boca. 

Hagamos temblar todas las camas
y cada escalón hacia los pisos del edificio, 
aquél,
ese,
este.

Transitemos por los puentes.
Escurrámonos,
deslicémonos,
vayámonos...
Sólo hagámoslo. 

Seamos peces. 




Comentarios

Entradas más populares de este blog

Raudal

Te aspiro en la espera interminable del hilo tendido frente a mí, inánida presencia, triángulos perdidos, ruido ingobernable que cabalga hacia mis furias sedientas,  mientras los abalorios de arena se entierran en tu boca. 

Ajolotitos negros

¿La soledad? Un juguete,                          papalote vagabundo; cisne de papel humedecido por un ramo de temblorosas tristezas que retum-                          que-tumban sobre los habitantes del espejo, insaciable par de ajolotitos negros; rebelde ahogado en los lívidos pétalos de alguna lengua áspera, carcelera de los gritos                                              y el parpadear azucarado de una palabra                                                                          ...

Callerías y privilegios

El tiempo se evapora en la tardanza de un semáforo; juego tricolor de promesas, de esas que se venden en banderas. Pedalea una guerra entre los metros despistados y las rieles oxidadas. Entre el sudor de las prisas y el coraje de los olvidos, se asoma una lata que suena; son semillas y monedas de hambre que cantan mientras el fuego vuela como gasolina sobre caderas. El sol, de rayos invisibles, indestructibles y omnipresentes, pintarrajea las pieles que no se miran en los anuncios. Un vidrio empapado como una cara escupida, una bolsa rota por la lluvia, una almohada abandonada, un sandwich con hongos, una noche con camas de periódico o sólo un mal recuerdo: -Ahorita no tengo. -Pa' la vuelta. Le pega el aire, el acondicionado,                             acondicionador,                                     ...